Imprimir

Los más sencillos constan de dos tablas, la inferior con excavaciones para contener las cazoletas, y la superior con agujeros o muescas para sujetar las boquillas. Todos ellos permiten colocar las pipas en posición vertical, con la cazoleta hacia abajo, que es la mejor manera de guardarlas, para que los restos de nicotina y humedad no se depositen en la boquilla. Los hay de muchas maneras y materiales (madera, metacrilato...) y algunos tienen un pequeño cajón destinado a guardar utensilios, como encendedor, cerillas, atacador, escariador, etc.

Los muebles más elaborados son una combinación de lo anterior y vitrina, para guardar un número mayor de pipas.